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Talpiot emitió un comunicado acerca de la inhabilitación de sus cursos

LA VERDAD ACERCA DE LA ESCUELA TALPIOT Y POR QUÉ DECIDÍ INHABILITAR LOS CURSOS

Como a esta altura muchos lo han leído o escuchado, he tenido que tomar la dolorosa decisión de inhabilitar los grados de Primaria y Jardín de la escuela Talpiot.
Lo que no se supo hasta ahora y por eso muchos tomaron la muy injusta decisión de difamar y desprestigiar mi nombre y el  del Sr. Alejandro Zvik, es lo que quiero contarles a continuación.
He sido designada Presidenta de la Institución por el señor Ariel Cohen Sabban, quien a pesar de las presiones inmerecidas que ha recibido, siempre ha velado por nuestro bienestar. Él fue también quien eligió al señor. Alejandro Zvik ,  quien me encomendó entregarle un poder, por ser un hombre intachable y de absoluta confianza.
Respecto de la Comisión Directiva que me acompañaba, se ha ido desintegrando por sí misma, dejándome sola con toda la responsabilidad legal y las repercusiones que ello implica.
La escuela Talpiot, o como ellos llaman “Beer Hajinuj”, se ha estado quedando sin alumnos desde hace tiempo.
Comenzamos el ciclo lectivo 2019 con tan sólo 55 alumnos entre Primaria y Jardín, y un déficit mensual de más de $300.000.
En Beer Hajinuj, para junio de 2019 había gran cantidad de docentes que tenían tres meses de atraso en pagos; hubo paros y al percibir el inminente cierre de  Primaria y Jardín, varias familias decidieron sacar a sus hijos de la escuela.
Para ese momento ya existía, además, una deuda con la AFIP de $1.200.000, la que hasta el día de hoy se arrastra en una moratoria a diez años.
En semejante contexto, comparecieron dos padres del colegio que, con aportando solidariamente donaciones,  pudieron poner al día los sueldos y evitar el cierre. Nos hicimos la ilusión de que todo iría para mejor.
Desgraciadamente esto no fue así, estos padres tomaron el control de la cuenta del banco y así del dinero ingresado por parte del Estado en forma de subsidios e incentivos, fue manejada de forma irregular ,  lo que debería haber pasado siempre por las manos de la administración, que somos los que finalmente habíamos asumido la responsabilidad.
Esto provocó que se siguieran incrementado las deudas ante la  AFIP,; que reiteradas veces se quedaran sin cobertura social las docentes por falta de pago de las cargas sociales, que se produjeran cortes de luz en la institución, entre otras irregularidades.
Además, fui coaccionada por uno de esos padres a firmar un contrato con fecha 4 de noviembre de 2019 para nombrar un nuevo Director del área judaica de la Primaria y el Jardín. No me permitió conocer el contenido del mismo y lo puso en sobre lacrado, bajo amenazas de toda índole para que no lo abriera.
Viendo lo que sucedía, más padres optaron por otras instituciones, finalizando el año con 28 alumnos matriculados. Alumnos con un arancel promedio de $3000 y que en la mayoría de los casos no podíamos lograr que pagasen.
Se comenzó a acumular deuda nuevamente con las docentes extraprogramáticas, a las cuales no se pudo completarles el pago de diciembre habiendo concluido enero, y sin horizonte para poder pagar febrero,  el cual estaba llegando a su fin. Veía que estábamos volviendo a repetir la historia de junio de 2019, cuando la deuda a nuestros docentes provocaría que nuestros alumnos no tuvieran regularidad en sus clases.
Frente a tantas incertidumbres, decidimos junto al Administrador abrir el sobre mencionado y ver lo que había firmado. El ponerlo al descubierto, enfadó aún más a estos individuos, que, con acusaciones falsas contra el Administrador, me llevaron forzada al correo y me extorsionaron tratando de que firmara el despido del señor Zvik.
Fue entonces que, recuperando mi autoestima, decidí consultar a un letrado, quien para salvaguardar mi responsabilidad e integridad sugirió deshabilitar los grados y salas. Se trataba de primer grado con dos alumnos, segundo grado de nenes  con tres alumnos y de nenas con dos alumnas y tercer grado con dos alumnos, nueve alumnos en total en laPrimaria. En el jardín, se pretendía arrancar con sólo sala de 2, 3 y 5, con menos de seis chicos por sala. Total de 26 chicos, con más de 40 personas trabajando, sin fondos para poder sustentarlo ya que a partir de corriente mes de marzo,  no podríamos utilizar más los subsidios gubernamentales, salvo contar con los mínimos exigidos por ley según acta firmada en DGEGP el 10 de junio de 2019. Cabe aclarar que, aun en el caso de que hubiésemos contado con el subsidio, el déficit hubiese resultado insostenible.
He sido tratada como una “vieja, inservible y ladrona”, incapaz de tomar decisiones, cuando en realidad, la peor decisión que tomé fue estar obedeciendo a estos individuos.
Se tomaron docentes sin tener en cuenta la cantidad de alumnos ni la situación financiera de la institución. Inclusive, en el mes de diciembre, cuando ya sabían de la cantidad de alumnos (28), contrataron más Morot. Llamaban a los padres para que no paguen la cuota y todo con el fin de mantener el doble comando, la doble administración, ellos ejecutando y nosotros teniendo que asumir las responsabilidades.
Concluyendo, si bien tomé la triste decisión de formalizar la inhabilitación de los grados y salas, esto fue para darle fin a un proceso que ya se venía deteriorando de forma progresiva e insostenible. Con esta decisión evité que se continúen los malos manejos, malos tratos, y generación de nuevas deudas y perjuicios.
Siento mucho el impacto que tuvo en el cuerpo docente. Aprovecho la oportunidad para transmitirles mi dolor. Hay un compromiso de nuestra parte para colaborar en ayudar a reubicarlos a todos.
Quiero destacar que tomé esta decisión pensando primero en los alumnos como eje y visión fundamental de la función de una escuela y, junto con la inmediata colaboración de AMIA, están siendo rápidamente ubicados en otras instituciones cuya continuidad esté garantizada.
Deseaba que todo hubiese resultado diferente, o al menos, que no hubiese sido tan abrupto, pero las circunstancias ya mencionadas me lo impidieron. Lamento haber tenido que llegar a esto.
Exijo dignificar mi nombre y del señor Zvik injustamente acusados. Las inhabilitaciones fueron hechas con la rectitud que me caracteriza. Mi ética y moral no me permitirían actuar de otro modo.
De todo lo antedicho tengo documentación y respaldo, y de ser necesario accionaré civil y penalmente.

Hecha esta exposición creo que lo correcto es pensar qué podría haber hecho cada uno desde su lugar para evitar llegar a este desenlace, en lugar de buscar culpables…

Rosa Birman
Presidenta – Instituto Talpiot

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