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Artur Carlos de Barros Basto, el Dreyfus portugués

El famoso affaire Dreyfus no fue el único caso de unafalsa y grave acusación contra un militar judío de alta graduación. Otro caso similar, pero en Portugal, tuvo como protagonista a un oficial del ejército portugués judío, Artur Carlos de Barros Basto. El motivo de las acusaciones fue haber tenido conductas reñidas con la moral y ser homosexual.
Barros Basto, nació el 18 de diciembre de 1887 en Amarante, Portugal. Durante su infancia recibió una educación católica, pero a la edad de 9 años su abuelo, antes de morir, le reveló que tenía antepasados judíos que se habían convertido al cristianismo a fines del siglo XV, y que su familia durante este prolongado tiempo no había guardado los preceptos judíos.
En su juventud,Barros Basto ingresó a la academia militar portuguesa. En 1904, cuando tenía 18 años, se le ordenó asistir a un curso en la Escuela Politécnica de Lisboa, ese mismo año fue inaugurada la hermosa sinagoga Shaarei Tikvá, la primera sinagoga que se inauguraba en Lisboa desde la expulsión de los judíos en 1497. El hecho no hizo más que acercarlo al judaísmo y su intención era ser admitido como un feligrés más, pero encontró una oposición de los líderes comunitarios, y él no se dio por vencido
Su fidelidad y amor a la nación portuguesala demostró en varias ocasiones: en 1910, cuando cayó la monarquía y se estableció la República parlamentaria, Barros Basto fue quien levantó la bandera republicana en la ciudad de Oporto, fue considerado un héroe en este movimiento. También participó en la Primera Guerra Mundial como teniente del ejército quien comandó un batallón portugués en el frente de Flandes. Por sus actos de valentía y honor en el campo de batalla fue condecorado y ascendido a capitán.

Paralelamente a todos estos méritos militares comenzó a trabajar para los judíos de su país. Intentó revivir la vida judía, durante la década del 20 sus esfuerzos estaban dirigidos en consolidar a la comunidad judía en la ciudad de Oporto. Publicó varios trabajos relacionados con el judaísmo, fue un importante líder comunitario y ayudó a la construcción de la sinagoga Kadoorie Mekor Haim en Oporto, la sinagoga más grande de la Península Ibérica . Además, ayudó al retorno de los cripto judíos al judaísmo.

Barros Basto era un autodidacta, aprendió judaísmo y hebreo por sus propios medios, durante sus estudios en la Universidad de Porto aprovechó para investigar acerca de la historia y el arte del judaísmo medieval. Su objetivo era convertirse al judaísmo, estando en Marruecos comenzó un proceso formal de conversión, que lo completó cuando fue circuncidado en Tánger y tomó el nombre de Abraham Israel Ben-Rosh.

Con el paso del tiempologró que más personas comenzaran a frecuentar la sinagoga. Decían que ellos eran descendientes de judíos conversos y afirmaban que todavía en el siglo XX mantenían en secreto algunas prácticas y rituales judíos. Estos cripto judíos comenzaron a participar de los servicios religiosos, en pocos años cerca de 9000 conversos volvieron al judaísmo.

En el año1926 se produjo un golpe militar, el país se convirtió en una dictadura fascista; el nuevo gobierno dirigido por Antonio de Oliveira Salazar fue hostilcon la comunidad judía y comenzó a perseguir a Basto por judío y por simpatizar con la oposición. Una carta anónima que llegó al Comando del Ejército en Oporto lo acusaba de aprovechamiento sexual de niños en la Yeshivá. Fue acusado por instigación y actos homosexuales en dos oportunidades ante un tribunal militar y una ante un tribunal civil. De todas las acusaciones se lo declaró inocente, sin embargo en 1937Barros Basto fue castigado por la institución militar por presuntamente participar en ceremonias de circuncisión de los estudiantes del Instituto Teológico Israelita de Oporto, que el Consejo Militar consideraba inmoral.

En 1943, la Iglesia, que en tiempos del dictador Salazar tenía una gran influencia política,agravó su situación: fue sancionado por un tribunal militar porque su conducta estaba reñida con la que debía tener un alto militar, fue dado de baja y se le negó la pensión de retiro. A pesar de estos golpes y ya despedido del ejército, durante la Segunda Guerra Mundial Barros Basto ayudó a cientos de judíos a escapar de la guerra y dela Shoá.

Hasta su muerte en 1961, nunca pudo recuperarse de los agravios, lamentablemente no había un Émile Zola portugués, como hubo en los días de Dreyfus, que denunciara públicamente la injusticia. Durante todos esos años no pudo limpiar su buen nombre, vivió en el oprobio, la humillación y la pobreza. Falleció bajo una fuerte depresión y fue enterrado en Amarante, su amada ciudad natal. Llevaba el uniforme con el que siempre sirvió a su país. En su lecho de muerte dijo que algún día se hará justicia.

Esa justicia llegó 50 años después, gracias a una petición presentada al Parlamento por su nieta, Isabel Ferreira Lopes, el nombre de Barros Basto fue rehabilitado el 29 de febrero de 2012.La petición fue aprobada por unanimidad por todos los partidos políticos, concluye que Barros Basto fue separado del Ejército debido a un clima general de animosidad contra él motivado por el hecho de ser judío.

Esta Resolución de la Asamblea de la República instó al gobierno a emprender una reintegración simbólica de Barros Basto al Ejército a título póstumo, con la misma jerarquía del momento en que fue despedido. El Parlamento portugués sentenció: no es que su conducta no fuera ética, sino la acusación no fue ética.

Por el profesor Yehuda Krell

Reproducción autorizada por Radio Jai citando la fuente.

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