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" Piensa bien y estará bien "   

Los sueños de Yosef

Yosef era el decimoprimer hijo de Yaakov y el primogénito de su querida esposa Rajel que falleció posteriormente en otro parto. Yosef era un niño prodigio y se convirtió en el discípulo principal de su padre. Yaakov mostraba favoritismo por Yosef (los sabios lo criticaron por esto) y lo designó como supervisor de sus hermanos. Además, Yaakov hizo una prenda de vestir a rayas que era especial para Yosef. Yosef “acusaba” a sus hermanos mayores motivado por un amor genuino y una profunda preocupación por el crecimiento espiritual de ellos. Sin embargo los hermanos, no lo veían para nada de esta manera.

Yosef tuvo un sueño. Él reunió a sus hermanos y les contó su sueño: “Estábamos todos recogiendo espigas (ellos eran pastores no granjeros, entonces, ¿por qué granos?) y las espigas de ustedes se inclinaban ante las mías”.

La reacción de los hermanos fue, “¿Acaso vas a dominarnos y a ser nuestro rey?” (Génesis 27:8). Ellos interpretaron de esa manera el sueño.

Yosef tuvo un segundo sueño. “El sol, la luna y 11 estrellas se inclinaban ante mí”. Esta vez los hermanos fueron más inteligentes y se quedaron callados omitiendo cualquier interpretación. Pero Yosef quería la interpretación correcta, por lo que fue donde su padre y le contó el sueño. Yaakov explicó, “¿Acaso yo y tu madre nos inclinaremos ante ti?”. Así interpretó él también el sueño.

Pregunta: ¿Acaso no había muerto ya su madre?

Respuesta: Los sabios explican que se refería a Bilha, quien lo crió como su propio hijo.

“Sus hermanos estaban celosos, pero su padre esperó a que los acontecimientos se materializaran” (Génesis 37:11). Los hermanos de Yosef sospechaban que él era un manipulador. Sospechaban que él quería ser el único heredero de Yaakov, tal como Abraham e Itzjak habían tenido sólo una línea de continuación. Yosef constantemente le reportaba a su padre cosas malas sobre sus hermanos. Ellos creían que él estaba tratando de hacer que su padre los maldijera y así él tomaría toda la herencia.

Cuando Yosef soñó que se convertiría en rey, sus hermanos realmente se enfurecieron. Ellos no veían esos sueños como “profecías” sino como una manifestación de lo que “él estaba pensando todo el día”. Ellos consideraban que sus deducciones eran válidas, pero la Torá revela que emanaban de los celos. Frecuentemente nosotros no estamos conscientes de cuáles son nuestras verdaderas motivaciones. Debemos meditar y hacer una introspección cuidadosa para poder descubrir las motivaciones que guían nuestras acciones.

Fuente: Aish Latino.

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