-
X

Radio JAI

La Radio Judía de Latinoamérica

" Lo habitual ante lo no habitual, lo habitual primero "   (Talmud)

Dictaduras que taladran el planeta

Hace ya quince días que en Irán, el pueblo, sabiendo los riesgos que corre, se hartó y salió a la calle. La chispa fue el aumento del combustible en un 200 por ciento, lo cual conlleva como consecuencia un aumento incontenible de precios. Irán pasa por una severa recesión.

Las sanciones económicas que se la han impuesto a raíz del retiro de Estados Unidos del acuerdo nuclear de 2016 influyen en el deterioro económico, pero no se puede soslayar la persistencia del régimen de los Ayatollas por seguir su carrera nuclear, su intervención en la guerra en Siria, su apoyo logístico de todo tipo a Hezbollah en Líbano y a Hamas en Gaza, y su presencia latinoamericana con Venezuela como puerta de entrada. El afán imperialista no va de la mano de la recesión.

La reacción de la dictadura iraní no puede sorprender a nadie: Amnistía Internacional ha anunciado no menos de 143 manifestantes asesinados, aunque asegura que son más, lo cual es difícil saber porque el país de los Ayatollas ha cortado el acceso a las comunicaciones por internet desde el mismo comienzo de las protestas.

Amnistía ha pedido a la comunidad internacional que se pronuncie y condene la represión, pero se ha encontrado con algo habitual y que no debería sorprender a nadie y menos a Amnistía: indiferencia cómplice casi absoluta. La organización denunció ejecuciones, destrucción de propiedad pública y privada, pero recién tuvo respuesta esta semana, y no precisamente la que esperaba.

Ayer, el líder supremo del régimen de Irán, ayatolá Ali Khamenei, aseguró que la ola de protestas es fruto de una “conspiración” de Estados Unidos, sin aportar por supuesto evidencia alguna para sostener sus declaraciones.

Khamenei lanzó sus acusaciones contra Estados Unidos durante un discurso ante miembros de la fuerza Basij, un grupo paramilitar de voluntarios que pertenece al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria. Los Basij son paramilitares muy bien equipados que se usan como fuerzas de choque y de imposición del terror contra civiles que pretenden alzar su voz.La Guardia Revolucionaria, recordemos, ha sido declarada organización terrorista por los Estados Unidos.

Khamenei  dijo que Estados Unidos vio la suba de combustibles como una oportunidad para generar caos en Irán pero que el complot ha sido derrotado. O sea, Khamenei demoró 15 días, más de 143 asesinados, vaya a saberse cuantos miles de detenidos y torturados, el incendio y destrucción de propiedades, para reconocer que sí hay protestas, pero que no son genuinas, sino producto de una conspiración.

Khamenei fue un poco más adelante al agregar a sus enemigos habituales del exterior, dos más cuando incluyó en su discurso público:”Todos los centros de la maldad en el mundo que se nos oponen han alentado estas protestas. Esto incluye desde la siniestra y malvada familia Pahlaví hasta el grupo criminal Muyahedin Jalq”. Khamenei se refirió  a los descendientes y seguidores en el exilio del último Shá de Irán, Mohamad Reza Pahlaví, y a una organización opositora con sede en Francia a la que Teherán considera grupo terrorista.

Lo de Khamenei es el discurso  rutinario y típico de una dictadura y muy ajustado a la dictadura particular de Irán que siempre señala a los demonios exteriores como causantes de todos los males del planeta, y obvio, del propio Irán

Pero hace 10 días, el Presidente de Irán, ya había reconocido que había una revuelta que no estaban logrando contener, sólo que en esa oportunidad Hasan Rohani dio un paso más previsible y más acorde a la creatividad política del régimen iraní: culpó a Estados Unidos , Israel y Arabia Saudita.

También ayer, y ante tanta evidencia de la revuelta en las calles iraníes, y a pesar de la censura y el cierre de las comunicaciones, el ministro del Interior, Abdolreza Rahmani Fazli, señaló que “unas 500 personas” habían intentado tomar el edificio de la televisión estatal, y  que unas 20.000 personas habían participado de las demostraciones, provocando daños en 50 estaciones de policías, 731 bancos y 70 gasolineras en todo el país.

Lo concreto: las decenas de muertos y miles de heridos y detenidos son sólo un adelanto de lo que está por venir en Irán. Hace 2 años hubo manifestaciones como en los últimos quince días. Reprimidas a sangre y fuego. Ahora, el liderazgo iraní proclama que han vencido a una agresión del exterior. Dos revueltas internas en dos años parecen contradecirlos.

Todos los que han abierto sus puertas a esta dictadura y sus organizaciones satélites en nuestra región, no sólo se han equivocado y mucho sino que han logrado que todos estemos en peligro presente y latente.

Por Eduardo Kohn

Reproducción autorizada por Radio Jai citando la fuente.

Mostrar más
Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *