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¿Es posible y probable un conflicto directo entre Israel e Irán?

La semana pasada anticipé que hoy analizaría si es posible y probable un conflicto armado entre el Estado de Israel y la República Islámica de Irán, a través de una confrontación directa, y es esta hipótesis la que voy a desarrollar.

Veamos, la visión estratégica de la teocracia iraní es convertirse en potencia hegemónica regional y el obstáculo mayor para lograr ese objetivo es Israel.

Es por esto, que Irán busca cercar a Israel para poder neutralizar su poderío y machacar con ataques misilísticos a su sociedad, valiéndose de el apoyo logístico y financiero a las organizaciones terroristas, sean sunitas como el Hamas y la Jihad Islámica o de su propia vertiente religiosa como es Hezbollah, de esta manera ha instaurado un frente sur desde Gaza y un frente norte desde el Líbano.

En las columnas anteriores he abordado estos dos frentes, y señalé que la frontera con el Líbano es potencialmente la más peligrosa, recordemos que desde mediados de la década de los 80 del siglo pasado, la agrupación político militar y terrorista Hezbollah fue acrecentando su poder con la ayuda de Teherán, y en la actualidad tiene una importante cantidad de combatientes, la mayoría han adquirido experiencia bélica en la guerra civil siria, sumado a un arsenal de misiles con capacidad a alcanzar la totalidad del territorio israelí, y sin lugar a dudas, se ha conformado en un Estado dentro del estado libanés.

En el mismo plano estratégico, Irán a desplegado sus fuerzas para tomar el control directo o indirecto de algunos estados de la región, veamos por ejemplo en el caso de Siria, cuyo gobierno, la dinastía Al Assad, de la rama chiita alawita, ha sobrevivido gracias a las intervenciones extranjeras, entre las que se encuentra la iraní, y ahora su presencia en suelo sirio tiene como objetivo crear un tercer frente en la frontera israelí siria, en la región de los Altos de Golán.

También en la columna anterior, cuando señalé la preocupación de Teherán por las revueltas y manifestaciones en el Líbano y en Irak, es de suma importancia el mantener bajo su redil a este último país, que hoy prácticamente se había conformado en un verdadero protectorado iraní, y que es funcional a la constitución de la llamada Media Luna Chiita, un corredor que se extiende desde el Estrecho de Ormúz al Mediterráneo, por donde puede no sólo hacer valer su influencia y control, sino también una vía continua para circular armamento y fuerzas.

Puedo agregar que la consolidación de esta Media Luna Chiita, también contempla los esfuerzos tácticos persas para desestabilizar a la dinastía Hashemita de Jordanía, y de lograrlo por un lado cerraría el cerco sobre Israel y por otro, significaría la creación de un frente occidental contra el reino de Arabía Saudita, su ancestral enemigo, el que ya esta comprometido en la guerra civil en Yemen, donde otro de los agentes chiitas de Teherán, los Houtíes, buscan controlar ese país.

Como lo he señalado en otras columnas, el accionar del régimen de los ayatolas ha producido una alianza estratégica entre el Reino Saudita e Israel, pues ambos constituyen obstáculos para que se materialice la visión hegemónica regional iraní.

En este contexto, hay dos países musulmanes sunitas de la región que han tomado posturas distintas respecto al accionar de Irán, uno es Egipto, que tuvo que sobreponerse a los efectos negativos de la mal llamada Primavera Árabe, pero preocupado por el accionar de grupos terroristas en su propio territorio y, pese a ser una importante potencia regional sus esfuerzos no están dirigidos a contener el desafío iraní, al menos por ahora y de manera directa.

Veamos el caso de Turquía, país musulmán sunita no árabe, ha dejado atrás su visión pro occidental y de perfil laico, para volcarse a una matriz islamista, que  intentó con su Neo Otomanismo, recrear el liderazgo y control que poseía en su período imperial, y en ese sentido ha querido ser abanderado de la causa palestina. Por otro lado, no olvidemos que el régimen de Ankara es miembro de la OTAN, aunque los cortocircuitos en especial con los EE.UU., deja latente la posibilidad de que deje de serlo y más aún, tras haber allanado una crisis con Moscú, su acercamiento a Rusia es una desafío a Washington y a sus aliados europeos, la reciente compra del sistema misilistico S 400 quizás sea un primer paso a un giro turco en el plano geopolítico. Ahora bien, cual es el rol de Turquía respecto a Israel y a Irán?, su apoyo a la causa palestina es razón suficiente de haber dejado la alianza israelí turca de otros tiempos, y la cuestión kurda es de interés común a Teherán y a Ankara.

Como vemos el escenario actual de Oriente Medio es complejo, y realmente se ha complicado por los errores de las sucesivas administraciones gubernamentales en los EE.UU., desde el pte. Bush, que con la intervención en Irak y derrocamiento de Saddam Hussein, le quitó el contrapeso a la teocracia iraní y alteró el equilibrio de poder en la región, luego fue la equivocada y débil actitud de la política de Obama y hoy, la administración Trump por un lado ha achicado al máximo el paragua de defensa estadounidense en Oriente Medio y su posición ante el expansionismo iraní se limita a sanciones económicas y a su retiro del Acuerdo Nuclear de Lausana.

En este campo, el nuclear, es un objetivo irrenunciable para el régimen iraní, pues el lograr convertirse en una potencia nuclear militar es un reaseguro de sobrevivencia de la autocracia de los ayatolas y necesaria para materializar su visión hegemónica regional y la prueba de esto son los pasos dados por Teherán recientemente en cuanto a dejar de cumplir los términos del Acuerdo de Lausana.

Con lo señalado, queda más que claro que reducido a su mínima expresión el paragua de protección estadounidense en Oriente Medio, Israel es la única potencia regional de frenar la aspiraciones iraníes, y esto es algo que también posibilita la ahora alianza estratégica israelí árabe, por lo tanto, para Israel como para Irán, la situación actual no es sólo una cuestión de Némesis religiosa ni opuestos estratégicos, sino una cuestión de sobrevivencia, y esto hace más posible que probable un enfrentamiento directo entre Israel e Irán, un enfrentamiento que de manera indirecta ya afronta Jerusalem, al tomar la ofensiva contra la presencia iraní en Siria y confrontando en el frente sur con las organizaciones terroristas palestinas Hamas y Jihad Islámica y en el norte contra las fuerzas de Hezbollah.

No obstante, además de las preocupaciones que aquejan a Teherán por las ya señaladas revueltas y manifestaciones que se producen en el Líbano e Irak, a lo que debemos sumar el impacto económico financiero de las sanciones aplicadas por Washington, en los últimos días Irán se ve convulsionado por una ola de manifestaciones que por lo que ha trascendido, al menos unas 1.000 personas fueron detenidas por la policía iraní desde el inicio de las protestas que se dan en distintos lugares de Irán. El motivo de las mismas es la suba del precio de los combustibles y la aplicación de un racionamiento de los mismos, también se tomó conocimiento que más de un centenar de sucursales bancarias y comercios han sido blanco de las protestas causando incendios y otros daños.

Pese a que el régimen teocrático ha cortado la Internet, no sólo para que no trascienda al exterior lo que sucede, sino para impedir que sean utilizada en las redes sociales para movilizar nuevas manifestaciones, hasta ahora han participado más 80.000 personas en las mismas.

Por su parte, el Líder Supremo Alí Jamenei y su pléyade acusan a los enemigos de la revolución que propician a través del sabotaje una contrarrevolución.

Las protestas comenzaron el pasado 16 de noviembre y hasta el momento sólo se sabe que como consecuencia del accionar de la fuerzas de seguridad hay varias víctimas fatales.

Mi conclusión para la columna de hoy, es que un conflicto directo entre Israel e Irán es posible pero poco probable, y se hace más válida que nunca para Israel la frase del escritor romano Vegecio, “…si quieres la paz, prepárate para la guerra…”

Por el profesor Luis Fuensalida

Reproducción autorizada por Radio Jai, citando la fuente.

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